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Mostrando entradas de octubre, 2025

la casa

Perdí mi casa, bueno, en realidad no fue así. Nací en la sala de una maternidad, la Maternidad del Este, pasé dos días allí y luego me fui. Después me llevaron a mi casa, bueno a la casa de mi papá, y allí crecí. Era grande, cómo, fría, de piso de granito y cerámica, tenía dos pisos y una escalera, un patio grande, una mata de parchita, un porche, una mata de cambur y muchas puertas de madera que se cerraban de golpe cuando hacía mucho viento y dejábamos las ventanas abiertas.  En esa casa no fui feliz. Siempre me sentí solo y con miedo. Nadie me hablaba no le hablaba a nadie. Por eso cuando me hice un poco más grande me fui.  En verdad lo que pasó fue que salí de mi casa un día y ya nunca volví. No me traje ni una foto por eso a veces, cuando me pongo medio tristón, y le saco las cuentas a la memoria para ver si todavía me acuerdo de cómo era aquella casa me queda debiendo. Lo que me deja ver es solo una parte. Un fragmento de aquello que fue. Ya ni sé si eso que recuerdo...

tragicomedia residual de los pobres de espíritu

Desdichado el pobre en espíritu, porque bajo la tierra será lo que ahora es en la tierra. J.L.B., Fragmentos de un evangelio apócrifo   ¿Así que te metieron en un tacho con hielo mientras te decían palabras contenedoras? En términos literarios, la idea sería encontrar la forma de lograr hipnotizar al hipnotizador y meterlo en el tacho con hielo y dejarlo ahí unas cuantas horas mientras se lo putea de arriba a abajo. Porque no habrá lugar en la tierra para la literatura empírica, es decir la del tentativo delirio de materializar las voces no medicadas, es que acaece infinito el local comercial para el pobre de espíritu con sus muros artificiales de airbnb, por algo faltan los espejos o al contrario, sobran los espejos que deforman, degeneran y devuelven aquello que Borges adjetivaba como abominable. No es que el adjetivo les conceda una entidad justa en el mundo de las cosas, esas gonorreas no merecen vivir. Bienvenido el mártir amok que ingresará a la sala de teatro (llena,...

temor a la ternura

Mi Desde la publicación de “Lento Ternura” de Zahara, me pregunto siempre por el condimento que cambia al mundo fuera de las guerras, quise encontrar algo que estuviera a la altura de nuestros avances ideológicos y tecnológicos. Considero que la violencia es violencia siempre, lanzar una piedra y lanzar un comentario, son acciones que rozan lo primitivo y me avergüenzan como miembro de una sociedad que lo avala. ¿Qué estamos haciendo? Retomo a quien iluminó un camino en mi búsqueda cuasi-alquímica, Zahara, quien entrevistada por Rivera Yenes para Informativos Telecienco dijo: “vivimos en un mundo cada vez más narcisista, sin complejo a ser más individualista y creo que desde un lugar muy peligroso, que es a nivel global en lo político”. Con esto puedo tomar la voz de una artista que trata de detener el odio con amor. Y nada ilustra mejor mi concepción del odio que la ofrecida por la Real Academia Española (s.f.) la cual la define como: “Antipatía y aversión hacia...

la máquina de escribir

La máquina es un artificio que fascina a los artistas. Picabia decía que “la máquina no es un instrumento de la vida, sino parte de ella, quizás su verdadera alma”. En el siglo XX las máquinas están por todas partes. A saber: el Gran vidrio de Duchamp, la máquina de La colonia penitenciaria de Kafka, la máquina para leer Nuevas impresiones de África de Raymond Roussel, La Eva futura de Villiers, La máquina del tiempo de Wells, La invención de Morel de Bioy, la máquina de narrar de Piglia, la máquina de interrumpir prólogos de Enrique Vila-Matas. Y hay muchas más. Para Guattari, el artista reúne objetos rotos, quemados o desarreglados para reintegrarlos al régimen de las máquinas deseantes. En ellas, el fallo no interrumpe el funcionamiento: es parte de él. Y si las máquinas deseantes funcionan rotas, ¿qué es lo que maquina el delirio? Corvina Sotelo terminó en el manicomio, en la misma jaula que los penados por la ley. Pena de un lado y pena del otro: la máquina de doble faz....