la veracidad de la fuente
Pasé más de una semana tratando de explicarle a una muchacha punk algo que no terminó de entender: que la literatura consiste en una serie de borradores sobre un mismo texto original que nunca acaba de cerrarse. Le dije que sobre esa idea Borges decía que no hay texto definitivo. Se lo traté de explicar con todo el cariño y la paciencia pedagógica del mundo porque bueno, me gustaba estar con ella, y porque yo le había dedicado un poema en el que la menciono literalmente, pero en cuya versión "original" ella no aparece. Como ella se dedica a la investigación científica, un día se puso a buscar la fuente primera de mi inspiración y resulta que dio con un original del poema en que no mencionaba a nadie. Cuando me recriminó el asunto le intenté explicar que en el momento que escribí la primera versión de ese poema ella no existía. Bueno no existía nadie porque el poema era la proyección de lo que se avecinaba como un augurio, una promesa, que luego se transformaría en una presenc...