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Mostrando entradas de noviembre, 2024

una colección de pequeños actos

Observar los destellos de sol que viajan a miles de kilómetros a la velocidad de la luz, que se desarman en miles de partículas, que se esfuerzan por seguir vivos. Se retuercen las alfombras, las cortinas, los vidrios, las sillas, los adornos; todos golpeados por las milimétricas partículas. Los gatos caprichosos las persiguen y, si llegan a atrapar los rastros de la estrella mayor, beben extasiados el calor de la siesta. Comprar, en los bazares, tasas, pavas, ollas, mates. Fue la precisa consigna dejada en mi mente. Todos objetos raros, volubles, extraños, como antiguos juguetes japoneses. Victoriosa la infancia que se recubre en pequeñas marcas. Hacer planes para no llevarlos a cabo, imaginar viajes a lugares inexistentes, visitar la Luna, Atlántida o perderse en el Triángulo de las Bermudas. Ser verosímil en los sueños, tener sueños trasparentes y sin interpretaciones. Realizar descubrimientos inútiles, pensar en los documentos apilados en alguna oficina, pensar que me vuelve in...

mosaicos de sonido

Tengo conmigo un libro que abro después de desayunar con apuro, otros días no espero y abro el libro entre sorbos de café, así lea por párrafos, de a frases, en goteo. No es el tipo de prosa que dibuje sintaxis compacta, cada vez que leo hasta un punto levanto la mirada, sorbo, vacío. Es café liviano, café filtrado, no en polvo ni de máquina sino ese otro café más íntimo, personal, algo precario. Gusto a haber hecho hervir agua, poner grano molido en un trapo, dejarlo escurrir, mirar después la montaña negra viscosa, tirarla, café analógico, de entrecasa.   Me habita un vago recuerdo de cuando hojeé este libro de cuentos en la mesa de ventas haber encontrado un dialogo y pensar que no iba a poder dejarlo ahí en lugar de llevármelo, una incapacidad de vivir si dejara en esa mesa un cuento de crueldad con crudeza. Me existe también otro recuerdo, haber leído el primer cuento y encontrado ese pasaje que al azar se abrió la primera vez. Ahora al releerlo para citar no encuentro. Es c...

estado de reposo

Ejercer, durante unos minutos, la tiranía de la enfermedad. Roberto Bolaño 1. Una veta blanca entre negros cabellos. Imagina áreas plateadas, en el interior del cerebro, tiñendo cada cien mil cabellos, una hebra que saldrá así: blanca, en el entredicho del cuero cabelludo, justo arriba de donde se alza, como ola, un flequillo voluntariamente ondulado.  Ahora la orina: por fin vuelve a ser de cadmio, maíz claro, o transparente. Por cañerías ruedan lejanas infecciones que nacieran, quizá, donde la veta hace del pelo negro, uno blanco, de tan incoloro brillante, casi húmedo, inerte a la luz, como estatuas tristemente duras ante el evacúo de palomas. La muela: estancada en su propia herrumbre, como si la muerte tuviera también un tiempo de reposo, inmovilidad de un cuerpo respecto de un punto de referencia. No la acaricia con la lengua, que también se empalma a ciertas horas de la noche, cuando cansada de responder se declara inflamada, inimputable, incapaz de remoj...

contra la dictadura de lo retro

Lo que enferma es el pasado, no la humedad. Los cuatro conceptos de RIP A Remix Manifesto: 1. La cultura siempre se construye a partir del pasado; 2. El pasado siempre trata de controlar el futuro; 3. Nuestro futuro cada vez se vuelve menos libre; 4. Para construir sociedades libres se debe limitar el control del pasado. Pero el pasado resulta tan encantador, tan sencillo de confirmar, que el pensamiento se convierte en puro ejercicio de regurgitación, acaso la acción sentimental de bucear en viejos cajones llenos de polvo donde no hay riesgo ni peligro, ni problematización ni cuestionamiento: sólo la reafirmación de que el humano es sujeto de cultura, así sea la chatarra espacial de lo memorial que devela la cultura del vómito ancestral. “Van dados vuelta de frente al pasado / mirando el tiempo pasar”, canta Dárgelos en “Zumba”, y en ese círculo insensato de un movimiento onanista cuyo único propósito y efecto es el regodeo de un tiempo que fue siempre encantador (aunque tal encanto s...