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Mostrando entradas de junio, 2025

el instrumento

Mi exmujer siempre me decía, antes de dejarme por uno de sus alumnos de una universidad privada, anda a casa de Laura, anda a casa de Laura. Y yo le respondía, pero quién es Laura chica y ella contestaba: la psicoanalista. Tanto insistió que le hice caso y fui una vez, bueno, dos, pero no me gustó. Laura era una señora mayor, que no me decía nada importante, solo me hacía preguntas indecisas, me miraba con dulzura, una dulzura que me pareció algo fingida, y anotaba cosas en un cuaderno amarillo. Cuando mi exmujer, la que anda empiernada con el alumno de tercer semestre, esa, la que se cree la diva de Puerto Rico, me preguntó, y dime cómo te fue, le respondí pésimo y se puso furiosa y hasta me llamó de pelotudo. Y yo le dije pelotudo no, lo que pasa es que yo no quiero que me anden tocando el inconsciente. Eso es algo así como si en el tren de Buenos Aires – La Plata, alguien se te acercara de improviso y te tocara el culo. Así tampoco le dije, así no. Pero ella no entendió. Me siguió d...

sarracina en la casa de brujas

Una joven estadounidense viaja a Alemania para estudiar en una prestigiosa academia de danza donde suceden cosas escalofriantes. Hay fuego, hay sangre, hay belleza y crueldad. Eso es básicamente lo que tienen en común la Suspiria de Dario Argento, de 1977, y la Suspiria dirigida por Luca Guadagnino, de 2018. *  Investigando en la web, al parecer el director Dario Argento, figura representativa del giallo italiano, leyó Suspiria de profundis (1845), del británico Thomas de Quincey y de esa lectura junto a otras influencias nació la trilogía de Las tres madres: Suspiria (1977), Inferno (1980) y La terza madre (2007). Pienso aquí en las tres brujas de Shakespeare en Macbeth   en las de Beckett en Come and go, en las de Anna Maria Maiolino en Por un hilo, por nombrar algunas representantes de este motivo literario e iconográfico…  Jessica Harper interpreta en 1977 a Suzy Bannion, la joven danzarina que llega esperanzada a la academia; mientras que en la peli de 201...

la paranoia de ser feliz

En la dictadura de las telenovelas mexicanas se forjaron importantes avances en la tecnología de los relatos: una premisa tonta pero identificable, allá en lo más hondo de la miseria humana. De chico, las vi todas: no se veía otra cosa en casa de mi abuela aparte del noticiero local, porque a toda hora podía uno engancharse con una (sobre)emotiva historia cuyos diálogos rozaban el extremismo áureo de la vida o la muerte, ni más ni menos. Se aprenden básicas y efectivas operaciones de la tentativa narrativa a la hora de imaginar posibles finales, posibles universos paralelos, posibles infiernos simultáneos. Él es rico y ella es pobre o ella es rica y el pobre es él, o ambos son ricos y se regodean en la miseria inevitable de toda riqueza o ambos son pobres y se escudan en la nobleza alanwalkerizada de toda pobreza, o ambos son pobres de espíritu cuyos cuerpos habitan la economía de la esperanza fútil de sobrevivir siendo miserables pero buenos en el fútbol: el pan duro de la epistemolog...

literatura del yo

Algunos grandes poetas de este siglo se quejan de que no hay crítica y dicen estar cansados de la "literatura del yo". Por mi parte, me parece muy gracioso el concepto. Si escribís sobre experiencias supuestamente personales y supuestamente no ficticias, hacés "literatura del yo". Entonces les decís: che, pero Elías Castelnuovo, Fernández Moreno padre, Enrique Medina... ¿qué onda? Si eso no era literatura del yo, ¿de qué era? ¿del otro?  Ante el peligro de generalidad vacía, especifican el concepto: es una literatura anecdótica y llena de banalidades. O sea que la cuestión no es el yo, sino la vacuidad de las anécdotas. Pero hay anécdotas muy buenas, como las que se dicen de Diógenes el Linyera, cuyo contenido filosófico se transmite a través de ellas.  Sin embargo, insisten, las anécdotas de estos literatos son vanas y personales. Es decir, los tres elementos se dan a la vez, como una Vana Trinidad. YO te cuento lo que me pasó el otro día: bueno, no me pasó nada. M...