la Graham se lamenta
La Graham en su danza sentada se lamenta. La menta verde refresca, renueva como la lluvia. Envuelta ella casi toda en un tejido tubular elástico (o en un “tubo” de jersey, en un cilindro blando) púrpura o “verde” según el registro audiovisual que veamos; quedan solo descubiertos los pies, el rostro –modernamente maquillado–, el cuello, las manos y algo del pecho –que igualmente está recubierto por otra capa de tela de casi el mismo color, de una malla o camiseta–. Los extremos del cuerpo y los cuerpos al extremo. Elasticidad y límites del cuerpo, de los tejidos, de los vestidos. Monocromática, minimalista Martha. La Graham danza encadenada (aquí Nietzsche), se lamenta pero danza igual; está sentada y atrapada en la tela que por suerte es elástica, stretch . Danza el lamento con lamento, de frente y en el centro. Baila un rato lo que nos duele. La pieza de danza en cuestión data de 1930. Se estrenó el 8 de enero de ese año en el teatro Maxine Elliott de Nu...