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Mostrando entradas de septiembre, 2025

cuánto tiempo, cuántas vueltas, lo trunco

Y si le decía vamos al cine rica, me decía veamos una de Kusturica Y si le decía vamos a oler las flores, me hablaba de Virginia Woolf y sus amores Kevin Johansen   ¿Cuánto tiempo tarda una en aproximarse a un autor? A Virginia Woolf, por ejemplo…  En 2019, luego de un accidente de tránsito que tuve –la torpeza más grande de mi treintañera vida, por escribir algo tranca– hice clínica de obra con Marian, un artista salteño que al tiempo se fue a vivir a Barcelona. Él me acercó, entre otras referencias, la película Las horas (2002), dirigida por Stephen Daldry, con actuaciones de Merly Streep, Julianne Moore y Nicole Kidman. Me contó que era una de sus pelis favoritas y que estaba basada en el libro del mismo nombre, escrito por Michael Cunningham en 1998. La película y el libro tienen todo que ver con otro libro, con la novela La señora Dalloway (1925) de Virginia Woolf. Hasta ahora vi la película y no leí los libros. Un enredo de historias, de textos… ¿Intertextual...

labrar el tiempo, cultivar el fuego

Este mundo, el mismo para todos, no lo hizo ninguno de los dioses ni de los hombres, sino que ha sido eternamente y es y será un fuego eternamente viviente, que se enciende según medidas y se apaga según medidas. Heráclito   Preludio Cultivar el fuego es una actividad que todos deberíamos tener a bien no olvidar. Aunque lo telúrico de su nombre suene desopilante o inoportuno en un mundo primado por el consumo del litio y las noches incandescentes, cultivar el fuego es un quehacer del mundo interno, y los empeños del mundo interno son atemporales, intransferibles, inextricablemente unidos al libre albedrío, y como tal a la condición última de nuestra humanidad. El tiempo y su posibilidad son los escenarios de este relato. ¿Acaso el tiempo tiene una única dirección, una única forma? Cultivar el fuego no se trata de un acto reservado para herreros, artistas circenses o pirómanos: es una tarea íntima y sencilla, casi doméstica, al alcance de cualquiera que tenga un poco de ...

incendio

     Parece que es bueno estar callado. Las palabras no pueden expresar todo lo que siente el hombre. Son indolentes. Andrei Tarkovsky (1975)   Durante la lucidez de la fiebre repasa de memoria con los ojos abiertos hacia adentro el poema que le conduce a aquello que hará infancia, la pena y el amor por la mujer que fue su madre, a quien evoca en la joven vida de su cuerpo. Recuerda el fuego, alrededor la humedad y el frío abrazaban las llamas que abrazaban la casa que se quemaba. Sueña sabe de la desventura de ella que permanece en secreto, contempla vive como un cuerpo con frío en una habitación alguna vez lujosa y espléndida, bella, que ahora se derrumba. Ella se encuentra en un reflejo y es vieja. La enfermedad no descansa. El poema resucita en él el recuerdo de ella, tal como era importante para ella el poema, tal que caminaba sola, apurada, sobre la atrocidad de la voz, una y otra vez sobre cada palabra. Que tuviera la memoria confusa al recitar en susurr...

la singular primera persona

A veces escribo, y uso para el narrador la primera persona del singular. Pero no es por una cuestión autobiográfica, nunca entendí –esto lo digo con la total seriedad que merece el asunto– qué es eso de la llamada literatura del yo. Lo hago porque no conozco bien las reglas gramaticales y sólo sé conjugar los verbos en primera persona. Supongo que por el ejercicio mismo que produce el intento de sobrevivir cuando voy a comprar pan o al rapipago, actividades que me obligan a pedir algo. Probablemente ese sea el único momento de intercambios sociales, lo hago con mucho esfuerzo, y cuando no me queda más remedio, entonces, obligada a usar la primera persona, titubeo “quiero dos panes chanchitos”. Es sólo eso, una cuestión de ejercicio…, y de una tenue tendencia a la supervivencia. Tal vez mi pecado capital no sea –como lo creí hasta hoy– la gula, sino la envidia. Envidio a la gente que sabe hablar, escribir, conjugar todos los verbos y, más aún, hablar con la polifonía de varios persona...